martes, 8 de octubre de 2013

Editorial | Con Cristina, Massa o Scioli: Preparan más ajuste y represión

[Vamos! Nº15] En las clases dominantes se debate cómo garantizar un recambio gubernamental ordenado y hacer pasar el ajuste. Mientras, se agravan los padecimientos del pueblo. La necesidad del reagrupamiento popular para la liberación. Castigar en las elecciones desde posiciones populares y antiimperialistas.


Descartada la re-reelección, se abrió un período en el que se encamina el fin del ciclo kirchnerista en el gobierno. Luego de la derrota en las PASO, se han abierto divisiones dentro del propio kirchnerismo. Desde los distintos sectores de poder -sin dejar de forcejear- se muestra preocupación para que este recambio sea ordenado.

Mientras tanto, el pueblo sufre más inflación, precarización, despidos y represión. Ahora el gobierno mostró que para reprimir también puede utilizar al Ejército –conducido por César Milani-, como se acaba de ver en Río Gallegos para desalojar terrenos ocupados.

La lesión que afecta a la presidenta, la tendrá un mes en reposo. Este hecho, le agrega más dramatismo a este período y la saca de la campaña electoral, de la que ya se había restado. Se refuerza la figura de Daniel Scioli, quien podría ser un garante de la gobernabilidad y de un pacto de ajuste que requiere el conjunto de las clases dominantes. Habrá que seguir atentamente el desarrollo de los acontecimientos. 

En este marco se aprobaría el presupuesto 2014 en el Congreso. Como señalamos en Vamos! Nº14, es un presupuesto que remacha la dependencia para pagar la deuda pública, atenta contra los intereses populares y el federalismo. Allí se admite la devaluación y se oculta la inflación. Estas dos cuestiones han estado en las razones del voto castigo al gobierno. Tampoco se sitúan desde una posición popular muchos de los sectores que cuestionan el presupuesto en el Congreso. 

El gobierno tratará de no desandar los acuerdos estratégicos con el imperialismo chino, que ha penetrado y mucho en estos largos años. Sostiene la depredación minera y entrega nuestro petróleo a monopolios imperialistas como Chevrón, Bridas, Dow Chemical y Petro AP (China) en el área estratégica de Vaca Muerta. 

La temperatura va subiendo, y sobre todo los sectores vinculados a Massa se cuidan mucho en no dar ningún motivo que pueda ser aprovechado por el kirchnerismo en su denuncia destituyente. La situación es muy endeble y el gobierno lo sabe. También para Clarín “la gobernabilidad se mira y no se toca”. 

Con inflación y despidos

Los precios aumentaron en la mayoría de los productos de primera necesidad en las últimas semanas. Un litro de leche está cerca los $10. Los alquileres se indexan con una inflación a futuro hasta un 30%. En las principales ciudades, un departamento de dos ambientes se mantiene en promedio a $2.000 sin expensas. Es una situación dramática si se tiene en cuenta que la media salarial ronda los $3.900. 

Sumado a esto, se están empezando a manifestar los despidos y suspensiones masivas. Son los casos de la automotor y la alimentación en Córdoba, y autopartistas y gráficas en la zona norte del conurbano bonaerense. En este último caso, los trabajadores pararon y cortaron la Panamericana. 

La precarización laboral, otro pilar del modelo K, es superior al 50%, principalmente en el Estado. Es durísima la realidad de los contratos basura en el ámbito privado, con la complicidad de la dirigencia sindical como se acaba de destapar en la UOM de Tierra del Fuego.

Esta política se cobró nuevas muertes, como los casos del joven Luis Berri, de 19 años que trabajaba por agencia (Adecco) en GEPSA (ver nota). Otro caso es Antonio Molina, de 55 años, que cayó desde 12 metros de un poste en el cual trabajaba tendiendo cables para Telecom. Estaba subcontratado por otra empresa (Valltelina SPA). Trabajaba más horas que los compañeros de planta de Telecom, hacia los trabajos más riesgosos y cobraba la mitad que sus compañeros por estar tercerizado.

Con represión

Esta es una olla a presión que tarde o temprano va a reventar. Por eso el gobierno y el resto de las clases dominantes mantienen una política represiva sobre los trabajadores y luchadores populares. 
El proyecto para bajar la edad de imputabilidad, junto con la militarización de las barriadas populares con el argumento de la inseguridad, es parte del proyecto represivo apuntado principalmente a los jóvenes. 
La utilización conjunta de la Prefectura, la Gendarmería y el Ejército para desalojar a cientos de ocupantes de tierras en Santa Cruz es una clara señal de a lo que está dispuesto el gobierno.

Jornada nacional de lucha

En este contexto, es de gran importancia la jornada nacional de lucha de la CTA y otras organizaciones para el 11 de octubre en todo el país. Al calor de esto, es necesario avanzar en la unidad por abajo que plantee un programa inmediato y avance en la recuperación gremial para el clasismo y los sectores combativos, con agrupaciones que enfrenten la inflación, la precarización y los despidos, pero también la entrega del patrimonio nacional, la opresión de género y sean parte de la lucha por una salida liberadora para el pueblo. 

La reconstrucción del frente popular

Empieza a culminar el ciclo del kirchnerismo en el gobierno, con el que se abrió un duro proceso de fragmentación y cooptación de dirigentes y fuerzas populares. Muchos de ellos enfrentaron al menemismo, a la política de la Alianza y fueron protagonistas de las jornadas del Argentinazo del 19 y 20 de diciembre del 2001 y posteriormente con los asesinatos de Kostequi y Santillán en el periodo de Duhalde.

Ahora el kirchnerismo ha entrado en crisis, principalmente por la lucha popular que fue desenmascarando su política en estos 10 años, por la aguda disputa interimperialista y la crisis económica. 

En este nuevo contexto, queda claro que el escenario para las fuerzas populares demanda, al calor de la lucha, un gran trabajo de reconstrucción del frente popular para que vaya emergiendo un reagrupamiento que plantee un camino liberador. Experiencias como Camino Popular en Capital Federal –que ha relanzado su campaña- nos permiten tener una expresión popular y desplegar nuestro programa para la liberación. 

Las fuerzas que nos mantuvimos todos estos años consecuentes en posiciones populares y antiimperialistas -y trabajamos sin ceder a los cantos de sirena del kirchnerismo, ni tampoco a los de Clarín, La Nación, el grupo El Tejar y cuanta embajada o grupo reaccionario anti K habita nuestro territorio nacional- trabajaremos para enfrentar el ajuste y darle forma al frente popular para la liberación, y marchar ininterrumpidamente al socialismo. Para estos objetivos es necesaria la construcción de un partido de vanguardia de la clase obrera en la Argentina, tarea que seguimos sosteniendo desde el Comunismo Revolucionario (CR), al cual invitamos a sumarse.


1/10 - Trabajadores gráficos cortaron la Panamericana a la altura de Pacheco y denunciaron despidos.
El secretario Sergio Berni condujo personalmente el desalojo.