martes, 18 de marzo de 2014

Suspensiones y despidos en Volkswagen

[Vamos! Nº24] Pacheco, Buenos Aires. Después del feriado de carnaval, la automotriz alemana Volkswagen suspendió a la totalidad de sus trabajadores de la planta de General Pacheco por 5 días. Si bien en esta oportunidad la suspensión fue con el salario al 100%, crece la preocupación entre los trabajadores ante la posibilidad de nuevas suspensiones programadas y el posible cierre de un turno ante la baja de producción. 


Ha habido despidos de activistas, disimulados en listas “negras” de faltadores. El clima dentro de la fábrica es procupante, y desde los delegados del SMATA apenas atinan a justificar “paradas técnicas”. Esta explicación en este panorama es como querer tapar el sol con la mano, ya que al parate de Volkswagen hay que agregarle los más de 160 retiros “voluntarios” en Lear, los 54 despidos en Kromberg & Schubert, los despidos en Johnson Automotive, las suspensiones en las plantas cordobesas de todas las terminales, los despidos en Valeo, Rieter y Ligget y otras autopartistas de esa provincia.

Las distintas reuniones entre la UIA, las cámaras de fabricantes y los jerarcas sindicales de la actividad industrial (UOM, SMATA, Plásticos) tienen como objetivo fijar un techo en paritarias como máximo de un 30%, mientras la inflación proyectada superaría el 40%. Y van armando el discurso para justificar este manotazo al bolsillo de los laburantes con la consabida frase “hay que cuidar los puestos de trabajo”. El encarecimiento de las piezas importadas (70% de un auto), devaluación mediante, y la caída de compras de Brasil los puso en alerta. Se evidencian las cadenas de la dependencia que maniatan a la industria nacional.

Lo que no dicen 
Durante los últimos años de ventas record las automotrices vienen acumulando ganancias extraordinarias. Volkswagen sin ir más lejos acusó ganancias globales en el 2013 por 16 mil millones de dólares. Y ahora, ante esta crisis, quieren tirar el fardo en la espalda de los trabajadores. Por eso es que se hace imprescindible la organización desde cada sección, para romper los chantajes, y que estas empresas sean las que ganen menos esta vuelta. 
En Córdoba los trabajadores de Valeo marcaron un camino: tomaron la planta durante tres semanas, desbordaron al sindicato y ganaron (ver nota).
Es un camino que alumbra los pasos a seguir frente a la crisis: enfrentar las amenazas, exigir en paritarias que la inflación no licúe los salarios, unir a los trabajadores para que esta vez la paguen los que se la llevaron con pala, los monopolios, los terratenientes y los bancos.